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lunes 13 de julio de 2009

El verbo

Como explicábamos en lecciones pasadas, para constituir una oración, hacen falta como mínimo dos palabras: un nombre (o un pronombre) que funciona como sujeto, y un verbo que funciona como predicado:

Víctor nada. / Tú irás. / Triunfó Argentina.

El verbo es una parte variable de la oración, que expresa un proceso (algo que ha ocurrido, ocurre u ocurrirá) y que funciona como predicado oracional.
Ese proceso indica lo que hace el sujeto (Picasso pintó el Guernica) o lo que le sucede (Olga padece un catarro).

VARIACIONES QUE EXPERIMENTA EL VERBO
Así como el nombre sólo varía para expresar el género y el número, el verbo puede variar para expresar: la persona, el número, el tiempo y el modo.

En efecto, el verbo (por ejemplo, mirar) varía para informar sobre la persona que realiza su acción. E indica si esa persona es:
-el hablante (1.ª persona): miro, miramos;
-el oyente (2.ª persona): miras, miráis; o
-alguien o algo que no es ni el hablante ni el oyente (3.ª persona): (él) mira, miran.

Con el número, una forma verbal informa acerca de cuántas personas o cosas realizan la acción:
-una (singular): miro, miras, mira; o
-más de una (plural): miramos, miráis, miran.

Característica y exclusiva del verbo es la variación de tiempo. Con ella informa si su proceso:
-ocurrió antes de ahora (pretérito): miré, había mirado;
-está ocurriendo ahora (presente): miro, miramos;
-ocurrirá después de ahora (futuro): mirará, miraremos.

EL MODO
También es exclusiva del verbo la cuarta variación a que nos hemos referido: la de modo.
El modo informa sobre el punto de vista del hablante ante la acción.
Hay tres modos:
-Indicativo. El hablante se limita a exponer lo que ha ocurrido, ocurre u ocurrirá: es neutral ante lo que dice:

Llueve.
Iré al colegio a las nueve.
No ha venido porque está fuera.
El tren llegó a su hora.

-Subjuntivo. El hablante expresa su punto de vista: desea que el proceso verbal se cumpla (¡Ojalá llueva!), lo teme (Como venga y no estemos en casa, se enfadará), duda acerca de su cumplimiento (Tal vez nos aguarden en la estación), etc. Como vemos, con el subjuntivo, el hablante no se limita a exponer con neutralidad.

-Imperativo. El hablante presenta la acción bajo la forma de mandato o consejo:

Escuchad con atención.
Cierra la ventana.

FORMAS SIMPLES Y COMPUESTAS
Llamamos formas simples del verbo a las que constan de una sola palabra: miré, mirabas, mirarían, miraseis, etc. Y formas compuestas a las constituidas por una forma del verbo haber, seguida del participio del verbo que se conjuga: he mirado, había mirado, hubiésemos mirado.

FORMAS NO PERSONALES DEL VERBO
Todo verbo tiene tres formas simples y dos compuestas que no varían para expresar la persona gramatical. Al no variar, tampoco pueden informar sobre el número, la persona y el modo. Se denominan formas no personales del verbo, y son las siguientes:

Infinitivo (simple): mirar.
Gerundio (simple): mirando.
Participio: mirado.
Infinitivo compuesto: haber mirado.
Gerundio compuesto: habiendo mirado.
(No existe el participio compuesto: habido mirado. MAL.)

Son formas no personales porque, efectivamente, no indican la persona, y, por tanto, pueden referirse por igual a la 1.ª (quiero mirar), a la 2.ª (estuviste mirando) o a la 3.ª (han mirado). La persona (y el tiempo, el número y el modo) la expresa la forma verbal que normalmente acompaña a las no personales: ellas solas no pueden.

2 comentarios:

poemas dijo...

No sabia mucho de esto aun en mi escuela no me lo enseñaron o posiblemente se me olvido pero creo que es una informacion importante para mantener bien nuestro idioma, gracias

saludos!

Prof. Martínez Pujalte dijo...

De nada. Siempre es importante recordar y mantener fresco lo que ya sabemos y siempre, por mucho que sepamos o creamos saber, se aprenden cosas nuevas. Dominar el idioma es importante porque son los cimientos de todo lo demás. Encima tenemos la suerte de tener uno de los idiomas más importantes, ricos y universales del mundo. He conocido a muchos estudiantes a punto de salir de la universidad o facultad con su título debajo del brazo que son incapaces de escribir un folio sin menos de 10 faltas muy graves de ortografía. Gravísimas. Es muy triste y su futuro toda una incógnita por más que ya tenga el papel que les acredite como tal o cual. ¿Te fiarías de un médico que escribe mal sus consejos sanitarias para tu salud o contratarías a un experto de lo que sea incapaz, por ejemplo, de diferenciar palabras con b o con v. Yo, la verdad, no. Igual hasta son buenos en lo que hacen pero dominar tu lengua es la mejor carta de presentación para alcanzar con mayor solvencia el éxito pero, sobre todo, el respeto. Un abrazo.